Ayer vivimos una inolvidable tarde de fiesta y gratitud al celebrar los 15 años de nuestra congregación, siendo la primera vez que festejamos este aniversario en nuestra misión del Perú.
La Eucaristía reunió a numerosos vecinos de la parroquia, familias, profesores y alumnos del colegio. La música y el entusiasmo de los jóvenes de secundaria llenaron la parroquia. Al terminar hubo un rico compartir donde no faltó la tradicional tarta que esta vez fue realmente gigante.
Estamos profundamente agradecidos al Señor por el camino recorrido durante estos 15 años de consagración y entrega, y por la calidez de esta comunidad que hace 12 nos acogió y no deja de crecer.
¡A Él sea la gloria!




